Recuperando el ritmo
Octubre ha hecho que muchas cosas vuelvan a su cauce. Para muchos se acabaron las vacaciones de todas todas y el tráfico hace que quede bien patente. Y es que desde agosto, la campaña de El Corte Inglés sobre la vuelta al cole ya nos venía preparando. Espero que todo el mundo tenga a buen recaudo sus bolígrafos, agendas y demás para su puesto laboral o lugar en la escuela. Recuerdo que me encantaba el olor de los cuadernos y libros nuevos, siempre fui creyente que tenían algún tipo de droga sumamente adictiva en la pasta que duraba, aproximadamente, la primera semana de clases. Por suerte, ya me desenganché y los ficheros pdf, txt y odt que uso diariamente carecen de olor. ¡Pero alguno crean otro tipo de adicción!
Estos días pasados, el estar en la presentación de los proyectos fin de carrera de tantos amigos ha sido una de las mejores bocanadas de aire fresco para seguir adelante a toda vela. Eso sumado a la mención honorífica que me otorgaron en la escuela técnica superior de ingeniería informática el pasado viernes (aprovecho para felicitar a mis otros compañeros que recibieron la mención) hacen que el viento sople con más fuerza hacia adelante. Como siempre digo y creo firmemente, nunca hubiera trabajado con Google ni combinado el trabajo con los estudios ni tantas otras cosas sin la calidad humana y profesional que me rodea. Algún día me tendré que parar a recompensarles debidamente.
Aprovecho para desfogarme sobre los proyectos fin de carrera que he asistido, me gustaría hacer una crítica constructiva a los respectivos jurados de los distintos proyectos. He entrado en cuatro entregas y en la mayoría de ellas el nivel de las preguntas, siempre según mi opinión, ha sido muy por debajo de la media que marcaba el proyecto. Es decir, no he visto que el jurado estuviera a la altura de entender el proyecto o de criticarlo. Eso sí, en todos los proyectos fin de carrera que asistí tuvieron sobresaliente. Desde aquí mi más sincera enhorabuena a los nuevos ingenieros informáticos, ingenieros técnicos en informática de gestión e ingenieros técnicos en informática de sistemas.
Por cierto, tengo un proyecto personal que me lleva rondando varios días la cabeza. Escribir un artículo decente sobre el pasado, presente y futuro del software libre en la sociedad de la información.
- Pasado: uno de los puntos que destacaría sería el reconocimiento que se merecen las personas, empresas e instituciones que apostaron desde el principio por el software libre cuando no era rentable. Una cronología de esas apuestas podría ser más que interesante.
- Presente: me gustaría que una de las lineas de trabajo fueran los buenos y malos ejemplos que se están dando hoy día tanto en empresas como en administraciones públicas.
- Futuro: en especial me rondan varias teorías sobre como evolucionará el futuro del software libre en distintos ámbitos (empresarial, administraciones, ...). Las fronteras con las que puede toparse y los nuevos campos a los que puede llegar regirían este humilde oráculo.
Si alguien tiene alguna idea al respecto será más que bienvenida, al igual que ese alguien :-)
2 comentarios:
Un apunte filosófico sobre el pasado, presente y futuro:
"Futuro" es un término muy vago, son 24 horas, o incluso en sentido figurado pueden ser años. En general, decir "futuro" puede ser equivalente a decir "después", es decir, "más allá", y el "más allá" no existe.
El ser humano es aquel que es consciente de esto, sabe que la hoja de agenda de mañana está en blanco y que hay que llenarla, y necesitamos saber si tendremos con qué llenarla.
Si no creemos en mañana, aunque no exista, no podemos razonar sobre lo que hacemos y, en consecuencia, no podremos transformar la piedra en sillar para hacer un edificio o, en tu caso ( ;) ), transformar los ceros y unos en cosas útiles.
La fe natural del ser humano en este mañana que no existe, es la que nos permite seguir con nuestros proyectos y ser libres.
¡Ánimo con tus proyectos!
No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy... ¿no? ;-)
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